Dentro de la oferta museística de Mar del Plata, hay una que se destaca por su emplazamiento y por la calidad de sus muestras: es el Museo de Arte Contemporáneo (MAR). Actualmente exhibe la obra de Daniel González, un artista ítalo- argentino con una relación especial con Mar del Plata.
Desde comienzo de año exhibe “Mi casa, tu casa”, pero no precisamente en los espacios convencionales del Museo. En definitiva, de eso (también) se trata el arte contemporáneo.
Dos conceptos para entender la obra
Se trata de una instalación montada en el hall principal del Museo, que se complementa con otros elementos distribuidos por techos, esquinas y rincones de la planta baja y del primer piso.
Si las exhibiciones de arte clásico tienen por premisa el “prohibido tocar”, pareciera que la obra de González quiere decir lo contrario. Y es que los elementos que la componen son tan corrientes y cercanos que pareciera imposible no involucrarse.
Tanto el proceso de creación como el concepto general de su obra tienen sus notas distintivas. En primer lugar, el hecho de que sea una obra participativa, creada a partir de una convocatoria del artista a los vecinos para que llevaran elementos de su cotidianeidad.
El pedido se canalizó a través de WhatsApp, lo cual llama la atención a la vez que suena bastante lógico. ¿Qué mejor modo de acercar el artista a los espectadores sino a través del canal de comunicación más usado?
Luego vino el trabajo in situ en busca de la disposición hasta alcanzar “la forma”, pero determinado por los “sí y no” de esa gran casa colectiva.
En segundo lugar, la arquitectura efímera que se opone a lo duradero, lo permanente, lo inmutable y rígido que ha caracterizado al arte durante siglos. En “Mi casa, tu casa” González vuelve a explorarlo combinándolo con la participación activa de los vecinos/ espectadores.
El resultado es una instalación imponente (porque ocupa varios metros cuadrados y es imposible pasarla por alto) desarrollada a partir de una percepción singular de la obra de arte. Aunque sea “arquitectura efímera” su exhibición no lo será, ya que podrá disfrutarse hasta fin de año.
Daniel González, el hombre detrás de la obra
De alguna forma, para Daniel González se trata de volver como artista consagrado a la ciudad que lo vio nacer profesionalmente hablando.
En la década de 1980, Mar del Plata era conocida como la “capital nacional del pulóver” y la industria textil estaba en auge. En ese contexto, un joven González comienza a experimentar con prendas de vestir con un tinte artístico y escultórico. Ese primer proyecto persiste hasta hoy y sería el inicio de una carrera con grandes hitos.
¿Imaginar y crear en un pequeño pueblo de Verona y exhibir en ciudades colosales como Nueva York? Daniel González lo hace posible: desde hace varios años divide su tiempo entre esas dos locaciones, aunque su fase creativa lo encuentre casi siempre en su taller en Italia.
“Mi casa, tu casa” se ha exhibido en simultáneo en otras ciudades, afortunadamente con una escala prologada en Mar del Plata. Si hay algo trasversal a todas las “casas” es que son colectivas, tanto en el proceso de creación como en el recorrido y por supuesto, en la significación.
Hasta los trabajadores del MAR se ven involucrados, al punto de turnarse para regar las plantas de “la casa de los sueños” de cientos de personas, con Daniel González como encargado del proyecto y la ejecución.

