Casilda Ramona Benegas de Gallego es una marplatense de 113 años que superó el coronavirus y es la segunda persona más longeva del mundo en superar la enfermedad. Nació en Paraguay en abril de 1907. En diciembre tuvo COVID-19, pero fue asintomática.
La historia de doña Casilda comienza en el pequeño poblado de Trinidad, ubicado en la región de Itapuá, en Paraguay, una zona fronteriza con las provincias argentinas de Corrientes y Misiones. Se casó con un español y vivió en su país hasta 1945, cuando se trasladaron a Argentina.
Ya en estas tierras, vivió en distintas provincias del Norte, como Jujuy, Chaco y Corrientes. Luego, la familia se trasladó hasta Mar del Plata, donde crió a sus dos hijos.
En 2000, 93 años, emigró a España junto a su familia, pero volvería en 2013 para instalarse definitivamente en La Feliz. Hoy vive en una residencia geriátrica del barrio Villa Primera, al norte de la ciudad.

Superar el COVID-19
En diciembre de 2020, la pandemia golpeó las puertas del geriátrico donde vive doña Casilda. Una empleada fue el primer caso confirmado, pero luego todos los residentes fueron hisopados. Todos dieron positivo. El coronavirus fue muy duro a lo largo del año con los geriátricos marplatenses.
Sin embargo, la infección no fue un problema para esta marplatense que, con 113 años y 259 días, superó el coronavirus sin ningún síntoma. Así, se convirtió en la superviviente del COVID-19 más longeva de la Argentina y la segunda del mundo, tras la hispano-estadounidense María Branyas, que tiene apenas un mes más que doña Casilda y ya cumplió sus 114 años.
A nivel nacional, esta mujer es una de los cerca de 500 pacientes de más de 100 años que superaron el COVID-19. Ahora, espera su turno para ser vacunada con alguna de las dosis ya aprobadas.
Una salud de hierro
El caso de Casilda llama la atención por muchos aspectos. La edad es uno de los principales factores de riesgo frente al COVID-19, pero ella tuvo suerte y pudo sobreponerse a la enfermedad.
Su buena salud es proverbial dentro de su familia, donde hijos, nietos, bisnietos y tataranietos disfrutan de esta mujer que ostenta el récord de la persona de más edad desde que existen registros en la Argentina.
“Siempre fue una mujer muy alegre, yo nunca la vi enojada“, cuenta Mayra, una de sus bisnietas, de 30 años. “No es que mantiene una dieta estricta y sana, siempre comió y tomó lo que quiso. Tiene un estomago de hierro que ni el coronavirus le pudo arrancar”, se enorgullece.

Su buena salud también sorprende a los médicos. “Siempre fue muy sana”, le dijo Mayra al portal 0223. “Nunca tuvo nada” grave, explica, aunque su bisabuela tiene algunos problemas de visión y audición, naturales a su edad. Hace unos años la mordió una gata y la llevaron a una clínica. Los médicos no podían creer que le tenían que abrir una historia clínica con 111 años“, asegura.
En cuanto reciba su vacuna, doña Casilda tendrá un nuevo récord en su haber: será la persona de mayor edad en el mundo en ser vacunada contra el COVID-19.



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